Alisar el cabello fino

Chica pasándose la plancha en su pelo fino
Foto: Lana K./Shutterstock
P: ¿Se puede alisar el pelo fino con la plancha? Mi mejor amiga me presta la suya de cerámica, pero me da miedo dañármelo. ¿Tengo que tomar alguna precaución especial teniendo en cuenta que mi cabello es mucho más fino y delicado que su melena gruesa?
 
R: Sí, por supuesto. Puedes alisarte el cabello con total tranquilidad, siempre y cuando adaptes la técnica a las necesidades específicas de tu fibra capilar. De hecho, al tener el pelo fino, se te alisará de forma mucho más rápida y sencilla que a tu amiga, aunque también requiere una protección extra para evitar que se sensibilice o se castigue.
 
En primer lugar, tienes que aplicarte un buen termoprotector antes de que la plancha toque un solo mechón. Busca un producto formulado con ingredientes como siliconas ligeras o proteínas hidrolizadas, los cuales ayudan a frenar el choque térmico directo y a sellar la cutícula. Aplícatelo siguiendo las instrucciones del envase, asegurándote de repartirlo de manera uniforme de medios a puntas.
 
En segundo lugar, vas a tener que regular la plancha a bastante menos temperatura de la que utiliza tu amiga. Como el diámetro de la fibra capilar en el cabello fino es menor, no requiere un calor tan intenso para modificar su estructura. Si la herramienta cuenta con selector de temperatura, empieza siempre desde el rango más bajo y súbelo solo un poco si ves que realmente lo necesitas. Si utilizas la misma temperatura que ella, te arriesgas a sensibilizar el cabello al instante, perdiendo densidad y vitalidad.
 
Antes de empezar a pasar la plancha, asegúrate de que el cabello esté 100 % seco. Jamás te pases la plancha con la melena húmeda o mojada. Cuando el agua atrapada en el interior del córtex capilar se expone a altas temperaturas, entra en ebullición al instante y se transforma en vapor. Esto provoca que la humedad se expanda bruscamente y rompa la fibra desde dentro, generando el temido efecto burbuja y dejándote un pelo frágil, quebradizo y dañado de forma irreversible.
 
Aviso de precaución por calor al usar la plancha
 
Para conseguir un acabado liso, suave y pulido con el menor impacto térmico posible, divide la melena en secciones pequeñas y manejables. Aunque pueda parecer un trabajo más laborioso, trabajar sobre mechones finos permite que el calor se distribuya de forma uniforme desde la primera pasada. Así evitarás tener que repasar el mismo mechón varias veces. A menor número de pasadas, menor será la exposición acumulada al calor.
 
Por último, desliza la plancha con un movimiento fluido, continuo y a buen ritmo. No dejes jamás las placas fijas en un mismo punto más de un segundo. Deslizando la herramienta con una tensión constante y suave, conseguirás eliminar el frizz o encrespamiento y deshacer las ondas sin esfuerzo, logrando un acabado sedoso, con movimiento y lleno de brillo.
 
Si decides peinarte así a diario, intenta darle un respiro al cabello de vez en cuando. Dejar descansar tu melena te ayudará a conservar su hidratación natural, su elasticidad y su resistencia.
 
©hairfinder.com
 
Ver también:
 
Alisar mucho el cabello ¿puede destruir el rulo natural en el cabello?
 
¿El cabello sano, pero teñido, puede sobrevivir a un alisado?