Formas de rostro

Mujeres con diferentes formas de rostro
Foto: Luis Molinero/Shutterstock
Cómo determinar la forma de tu rostro
 
La forma de tu rostro es la clave definitiva para saber exactamente qué tipo de peinado necesitas para lucir espectacular. ¿Te vendría bien añadir algo de volumen en la parte superior de la cabeza? ¿Necesitas un toque extra de longitud para que tus facciones se vean más estilizadas y alargadas? ¿O quizás un estilo muy rizado haría que tu cabeza pareciera visualmente demasiado ancha? Todas estas son preguntas cruciales que debes plantearte, y encontrar las respuestas correctas empieza por algo tan sencillo como descubrir la forma real de tu rostro.
 
En el pasado, las estructuras faciales se clasificaban en seis o siete categorías diferentes, entre las que se incluían el rostro en forma de corazón, el trapezoidal, el de triángulo invertido, entre otros. Sin embargo, en el día a día no es necesario complicarse con tantos grupos cuando los conceptos básicos son muy fáciles de entender y los principios para sacarles partido son completamente universales.
 
Por eso, vamos a simplificarlo y a analizar las cuatro formas de rostro fundamentales: ovalado, cuadrado, redondo y triangular. Además, te enseñaremos el truco ideal para determinar cuál es el tuyo. Como es evidente que cada mujer es un mundo, es muy posible que descubras que tienes una mezcla de dos formas distintas o que, por el contrario, seas el ejemplo clásico y perfecto de una sola. Al leer toda la información que hemos preparado para ti, tendrás en tus manos el secreto para elegir un corte de pelo que potencie tus rasgos y te haga sentir increíble con tu imagen.
 
Paso a paso: Cómo empezar
 
La mejor manera de averiguar la forma de tu rostro es sentarte tranquilamente frente a un espejo y recogerte todo el cabello hacia atrás, despejando por completo la cara. Utiliza una diadema, una cinta o una goma de pelo para asegurarte de que ningún mechón te moleste, y examina con atención tu reflejo.
 
A continuación, coge una pastilla de jabón (o un lápiz de ojos que puedas limpiar fácilmente) y, con mucho cuidado y manteniendo la cabeza lo más quieta posible, dibuja el contorno de tu rostro en el espejo. Sigue de cerca la línea del nacimiento del pelo, baja por los laterales de las mejillas y termina perfilando la silueta de tu barbilla.
 
Una vez que hayas terminado, da un paso atrás y observa detenidamente la silueta que ha quedado dibujada. ¿Se ve más ancha en la zona superior o en la inferior? ¿Es completamente redondeada o tiene una silueta más parecida a la de un huevo? ¿Notas que tiene "esquinas" marcadas en la zona de la mandíbula o en la frente? Todos estos detalles son los rasgos clave que definen los diferentes tipos de rostro. En cuanto aprendas a reconocer estas líneas, te resultará facilísimo adaptar tu estilo personal y acertar de lleno con tu look capilar.
 
Las clasificaciones de las formas de rostro
 
Forma de rostro ovalada
 
Rostro ovalado - La forma de rostro ovalada se considera, por excelencia, la estructura ideal en el mundo del estilismo. No destaca por ser ni demasiado ancha ni demasiado alargada, por lo que todas sus proporciones se ven en perfecto equilibrio. La gran ventaja de tener un rostro ovalado es que puedes atreverte con casi cualquier peinado o corte de pelo sin tener que preocuparte por compensar volúmenes.
 
Por supuesto, siempre puede haber otros factores individuales que entren en juego, como tener algún rasgo especialmente prominente o desproporcionado, pero de esos pequeños detalles podemos hablar más adelante. Por ahora, vamos a centrarnos en lo esencial para mantenerlo simple.
 
Forma de rostro cuadrada
 
Rostro cuadrado - El rostro cuadrado se distingue de forma muy clara porque presenta líneas muy marcadas o "esquinas" tanto en la mandíbula como en la frente, lo que genera un efecto visual de facciones angulosas o en forma de caja. Dentro de la categoría de rostro cuadrado también incluimos lo que antiguamente se conocía como rostro rectangular; la única diferencia es que este último, además de tener esos ángulos marcados, se percibe algo más largo o estrecho que un rostro cuadrado convencional.
 
Estilizar un rostro cuadrado de forma favorecedora requiere incorporar líneas curvas a través de capas y desfilados en las puntas para suavizar los ángulos naturales de la cara. Por ejemplo, un flequillo abierto y suavemente curvado sobre una frente cuadrada, combinado con unas puntas texturizadas en un corte bob que se inclinen hacia dentro acariciando la mandíbula, son opciones fantásticas para equilibrar las facciones.
 
Si además de cuadrado tu rostro es estrecho, prueba a añadir un extra de volumen en los laterales para crear la ilusión de mayor amplitud, ¡y conseguirás un look impecable!
 
Forma de rostro redonda
 
Rostro redondo - Estamos ante una de las formas de rostro más habituales que existen, ya que puede ser tanto tu estructura ósea natural como el resultado de los cambios de peso. En este caso, el contorno facial es completamente suave y circular, haciendo que las mejillas y la mandíbula parezcan fundirse de manera sutil en una única línea curva. Por suerte, es un tipo de rostro muy fácil de equilibrar, siempre y cuando recuerdes la regla de oro: tu objetivo principal debe ser crear la ilusión visual de que tu rostro es ovalado.
 
Cuando trabajamos con un rostro redondo, el secreto ideal consiste en añadir volumen en la parte superior de la cabeza y reducirlo al mínimo en los laterales. Esto se traduce, por ejemplo, en un corte largo a capas que concentre el cuerpo arriba, con ondas muy ligeras a los lados y una buena longitud general que invite a dirigir la mirada de forma vertical, consiguiendo que el rostro se estilice de inmediato.
 
Asimismo, es una opción sumamente versátil para las mujeres que adoran llevar el pelo corto. Puedes conseguir ese volumen superior tan favorecedor manteniendo los laterales muy pulidos o pegados, y dando textura y cuerpo a la parte de arriba mediante rizos desenfadados o puntas desfiladas.
 
Forma de rostro triangular
 
Rostro triangular - El rostro triangular suele presentarse principalmente de dos maneras diferentes:
 
• El estilo tradicional: Donde la zona de la frente es visiblemente más ancha y la silueta se va estrechando a medida que baja hacia la barbilla.
 
• La forma invertida: Que presenta una mandíbula notablemente más ancha en contraste con una frente más estrecha.
 
En cualquiera de las dos variantes, el objetivo fundamental es diseñar un peinado que aporte una sensación de armonía y equilibrio a las dimensiones de tu cara.
 
Una de las mejores estrategias para lucir un rostro triangular espectacular es añadir volumen en la zona que sea más estrecha y mantener el cabello más liso y pegado en las áreas más anchas. Por ejemplo, las mujeres con un triángulo tradicional se verán favorecidas con un estilo que tenga textura o rizos en la parte superior y que luego caiga en capas más fluidas y lisas a lo largo de las mejillas.
 
Por el contrario, si tu silueta es la de un triángulo invertido, te sentará de maravilla un corte con capas más largas que comiencen a rizarse y a ganar volumen justamente a la altura de la mandíbula, rellenando visualmente ese espacio.
 
Conclusión
 
Comprender a fondo la forma de tu rostro te abre las puertas a los principios más importantes del estilismo, la armonía y el equilibrio visual. Esta guía te servirá de brújula para elegir de ahora en adelante esos peinados que de verdad te favorecen, dándote la oportunidad perfecta para potenciar tu belleza y sacar el máximo partido a tu imagen personal.
 
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